El DIÓXIDO DE SILICIO (SiO₂) es una fuente mineral natural rica en silicio, un elemento benéfico que contribuye al fortalecimiento estructural de las plantas y mejora la interacción suelo-planta. Este mineral proviene de la molienda de cuarzo de alta pureza y su aplicación favorece tejidos vegetales más resistentes, ayuda a optimizar el aprovechamiento de nutrientes y aporta soporte en condiciones de estrés ambiental.



